Hoy hace 40 años, el mundo del fútbol vivió uno de los mejores goles emblemáticos marcados en la historia de los mundiales. ¿Quién lo hizo? Uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Diego Armando Maradona en aquel partido disputado en el mítico estadio Azteca ante Inglaterra, que terminó en victoria albiceleste 2×1 con doblete del 10.
El segundo de ellos en un auténtico golazo que lo recordamos así: En el minuto 55, el eterno 10 tomó el balón en su propio campo y eludió a cinco jugadores ingleses y la definió con su magnífica zurda ante un estadio mexicano a reventar que se quedaron con la boca abierta de semejante golazo.
Esta extraordinaria acción individual fue coronada por el legendario relato del periodista Víctor Hugo Morales, quien lo bautizó como un «barrilete cósmico».
Posterior a esta gran conquista, Diego Armando se refirió: «Yo venía a 100 por hora, a mí no me paraba nadie” y así fue el día que el Pelusa no olvidará jamás ya que en ese mismo encuentro Maradona volvió a marcar el gol que todo el mundo lo denomina la “Mano de Dios”. Con estas dos conquistas, al combinado argentino le sirvió para clasificarse a las semifinales del torneo ecuménico y posteriormente llegar a la gran final donde la ganó alzando su segunda copa mundial.
Y en este mundial celebrado exactamente hace 4 décadas atrás, el Diego fue nombrada la gran figura del torneo, dejando estos registros.
Participó directamente en 10 de los 14 goles de Argentina: anotó cinco y asistió cinco en 7 partidos jugados. Fue el jugador con más asistencias en ese torneo.
Récord de 53 faltas recibidas en ese mismo torneo estableció el récord histórico de regates completos en un Mundial (también 53), que se mantiene vigente hasta ahora.
En aquel encuentro memorable, Maradona tuvo siete remates (tres al arco), cinco chances creadas, siete faltas recibidas y 12 regates completos; todos máximos del partido.
Los 12 regates que completó Maradona en los cuartos de final ante Inglaterra marcaron el récord para un jugador en un partido de ese certamen, y el máximo de Maradona en su carrera en Copa del Mundo.
Maradona participó en 12 tiros ante Inglaterra (7 remates + 5 chances creadas), siendo el segundo máximo registro en México 1986, solo superado por él mismo en el siguiente juego, ante Bélgica (13).
Testimonio de Lourdes Heredia, quien presenció aquel magnifico gol que jamás será olvidado.
“En la mañana del 22 de junio de 1986, mi papá nos llamó para decir que un amigo le había regalado dos boletos que no iba a usar. Todo fue de último momento, pero mi mamá decidió llevarme para que «viviera la experiencia».
Yo tenía 17 años y estaba emocionada, pero no por el fútbol, sino porque era la oportunidad de ver muchos chicos guapos de todas partes del mundo. Me arreglé como si fuera a una fiesta: maquillaje y todo el show. Mi mamá decía que exageraba, pero igual me dejó ir así”, recuerda la aficionado Lourdes Heredia quien relató ese día único en entrevista recogida para el medio BBC, donde no esconde su emoción.
“Nuestros lugares estaban justo en medio del estadio, lo cual era perfecto porque había gente de todas partes, hablando mil idiomas distintos. Siempre había soñado con viajar y eso lo hacía aún más especial.
Cuando empezó el partido, apenas seguía lo que pasaba en la cancha. Estaba más pendiente de la ola mexicana, del ritmo del público. Además, el primer tiempo terminó 0 a 0. Pero a los 6 minutos de empezar la segunda parte, todo cambió. De pronto, el estadio entero se puso de pie. Por un segundo hubo celebración… y enseguida confusión, discusiones, ruido creciendo en distintas direcciones.
Y llegó el gol del segundo tanto del 10 en ese partido. “Maradona avanzaba con el balón con una precisión casi imposible, esquivando a cuatro jugadores ingleses. El propio Shilton cayó sentado por una finta. Y luego, de pronto, el balón al fondo de la red. El estadio explotó. Recuerdo haber pensado: «Por esto la gente ama el fútbol».
Miré alrededor y me sorprendió ver que incluso algunos ingleses lo celebraban. Era imposible no hacerlo. Años después, Maradona diría la famosa frase: «La pelota no se mancha», que es hasta ahora la mejor forma de explicar esta aparente contradicción sucediendo con apenas unos minutos de diferencia.
Años después entendí que había presenciado un episodio histórico. El fútbol nunca terminó de apasionarme, pero ese día se quedó conmigo”, así lo revive en aquella ocasión la aficionada mexicana que tiempo después colaboró para el medio BBC como corresponsal en Buenos Aires y como muchos aficionados al fútbol no olvidarán jamás ese gol denominado del “siglo”.
¿Y tú como lo viviste, consideras que es el mejor marcado en toda la historia de los mundiales? Déjanos tus comentarios aquí en Gol Sport Radio.







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