
Conociendo a fondo el estadio que el próximo 11 de junio del 2026 se convertirá en el único escenario a nivel mundial en albergar 3 juegos iniciales mundialistas. El Ciudad de México, más conocido como el Azteca, dará el puntapié inicial en el Mundial 2026 con el encuentro entre México vs Sudáfrica, tal como lo hizo en dos ocasiones anteriores.
El 31 de mayo de 1970 con el cotejo México vs Unión Soviética; 16 años después el mismo 31 de mayo de 1986 acogió el primer partido de aquel mundial entre Italia vs Bulgaria y hoy 40 años volverá a dar la patadita inicial, en ese escenario que fue inaugurado el 29 de mayo de 1966 y para este mundial se remodeló y ahora cuenta con una capacidad de 80.000 espectadores.
Dentro de sus características especiales cuenta con un sistema hibrido de pasto, tecnología cashless y más de 2000 m² de pantallas LED. Además, cuenta con 800 palcos modernos que forman parte de su identidad histórica y han influido incluso en su gestión de cara al Mundial 2026.
Es un escenario de altura, ya que se encuentra más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, lo que “temen” algunos países que no están acostumbrados a jugar a esa altitud. Sin embargo, fue el escenario donde los dos astros del fútbol mundial Pelé y Diego Maradona se dieron vueltas olímpicas con las selecciones de Brasil y Argentina respectivamente.
Según cuentan en México, este mítico escenario del país y uno de los representativos a nivel de continente, cuenta con algunas leyendas o mitos como, de los albañiles sepultados, relatan que durante la cimentación habrían sido enterrados vivos uno o varios trabajadores, como parte de una antigua costumbre para dar ‘fortaleza’ estructural al recinto. Aunque no hay evidencias que confirmen restos humanos emparedados, la leyenda persiste y se transmite generación tras generación, convirtiéndose en parte del folclore del Coloso.
Además, cuenta que el diablo se le aparece al arquitecto o ingeniero encargado de cada una de las grandes construcciones, y exige una vida humana a cambio de garantizar la eficiencia de la estructura.
Si te gustó, esa leyenda del estadio Azteca, está otra te fascinará, la que se refiere a “un niño fantasma en los túneles del estadio”. Se cuenta que durante un partido de los años sesenta un niño cayó en medio de la avalancha de aficionados y murió dentro del estadio. Su sombra, cuentan, recorre aún los pasillos y túneles del Azteca cuando las luces se apagan. Empleados y vigilantes han referido sensaciones extrañas y movimientos de luz en zonas vacías de la estructura, reforzando la idea de que algo latente permanece más allá del pitido final.
Y una leyenda más reciente, cuentan, que en 2001 se erigió una estatua en homenaje al aficionado más fiel del América: Ignacio Villanueva, conocido como ‘Nachito’. Lo curioso viene después: trabajadores relatan que la figura parece cambiar de posición, su mirada se mueve y actúa como si absorbiera la energía del estadio, buena o mala. Esa mínima incertidumbre añade otra capa al carácter mítico del recinto deportivo, que sin duda es un templo del fútbol mundial con un sinnúmeros de leyendas, que para los incrédulos y creyentes en este tipo de historias hacen más especial el escenario deportivo de grandes hazañas mexicanas y americanas, que en 37 días volverá a abrir sus puertas para el primer juego y además de 4 cotejos más que se jugarán en ese estadio de la capital mexicana.











