
En la casa de uno se siente bien y cómodo, esto lo sabe el DT de Liga Pablo Sánchez que tras la derrota 2×0 ante Flamengo deberá busca la clasificación a los octavos de final en su reducto el próximo 28 de mayo ante el líder Central Córdoba.
Los Albos que bajaron al tercer puesto con 8 puntos +1 de gol promedio precisan ganar por diferencia de 2 goles para acceder a la siguiente instancia. Y “Vitamina” considera que esto es posible por la localía y pide apoyo de los hinchas que en estas horas “no le pueden ver y lanzan críticas a través de las redes sociales.
Liga de Quito tuvo una noche de llorar este jueves en el mítico Maracaná, donde en gran parte del partido se vio sometido por su rival que atacó por todos lados y pudo vulnerar el arco de Gonzalo Valle en dos ocasiones, lo que significó la derrota y una de las peores presentaciones de la U en lo que va del año.
Sin embargo, no todo está perdido y ahora el “Rey de Copas” para seguir con vida en la Copa Libertadores debe ganar al líder del grupo con una diferencia de 2 o más tantos y estará en octavos de final.
“Vitamina” mantiene la fe que si logrará. “Sabemos que hay que ganar 2-0. Esperamos que la gente llene a reventar el estadio, confío en que clasifiquemos a octavos de final en nuestra casa donde nos hacemos fuertes», indicó el DT argentino que reconoció que el equipo no tuvo mayores ocasiones de gol.
“El partido nos costó mucho, en especial el primer tiempo. Sin el balón es difícil crear ocasiones de gol. No pudimos hacer el partido que esperamos desde la tenencia de la pelota, felicito al rival que nos superó” y admitió no está satisfecho. “No nos vamos conformes con el resultado” y se sintió confundido por el planteamiento de su rival.
«El ánimo ahora no es el mejor porque perdimos el invicto en Copa. Flamengo hoy decidió jugar con Luiz Araujo y nos cambió la figura habitual. Los laterales fueron muy importantes para abrir la cancha y nos hicieron mucho daño”, explicó el profe Albo sobre la posición que ocupó en el terreno de juego el volante chileno.
“La idea con Fernando Cornejo era que juegue adelantado, repitiendo el esquema ante este mismo rival en Quito. La intensidad de Fernando nos facilita su despliegue después de recuperación, pero nos complicó la velocidad de juego de Flamengo. Se dificultó el controlar la llegada a nuestra área. En el camino pudimos corregirlo parcialmente, aunque los dos goles tempraneros en cada tiempo nos golpearon mucho”, culminó Pablo Sánchez que ahora “debe llenarle de nuevo de vitaminas a sus jugadores” para afrontar este lunes el compromiso ante Libertad en el estadio Rodrigo Paz, posteriormente el clásico Universitario ante U. Católica y cerrar la Copa Libertadores recibiendo el próximo 28 de mayo con la ansiada clasificación a los octavos de final.











