La inestabilidad dirigencial y deportiva no da tregua en las filas de El Nacional. El General Ricardo Cajas presentó su renuncia formal e irrevocable al cargo de presidente de la institución, profundizando la compleja situación que atraviesa el emblemático equipo militar. El anuncio se concretó apenas un día antes de la celebración de la Asamblea ordinaria de socios, escenario donde se pretendía evaluar el rumbo administrativo del club.
Cajas se había puesto al frente del ‘Bi-Tri’ en diciembre pasado, asumiendo un fierro caliente tras la dimisión de Marco Pazos, directivo civil que dio un paso al costado luego de que se consumara el descenso del equipo a la Serie B del fútbol ecuatoriano, Cajas tomó el mando por disposición directa de la cúpula de las Fuerzas Armadas con el objetivo de estabilizar el barco.
Durante su corta gestión, la principal apuesta del militar fue la búsqueda de un salvavidas económico mediante alianzas con capitales externos para delegar la administración del club. Bajo esa premisa, se firmó un acuerdo de intención con el grupo inversor NEF. No obstante, dicha negociación fracasó de forma estrepitosa cuando el grupo inversor decidió abandonar el proyecto debido a discrepancias irreconciliables con la directiva, dejando al equipo en el desamparo financiero.
Junto al General Cajas, también formalizaron sus renuncias los directivos Cristian Burbano, el general Manolo Hernández y Octavio Rosales, desmantelando por completo la estructura que se había heredado de la directiva de Pazos. Esta acefalía deja al club en una de las posiciones más vulnerables de su historia contemporánea.
Ante este panorama desolador, todas las miradas se concentran en la Asamblea de socios convocada en Quito en los próximos días. Dicha reunión de carácter urgente tendrá la máxima responsabilidad de elegir y estructurar un nuevo mando dirigencial interino que intente rescatar a El Nacional de la quiebra institucional. Los socios e hinchas exigen soluciones inmediatas para un equipo histórico que parece no encontrar el fondo de su crisis.











