Voces de los monarcas de América. La obtención de la Copa Libertadores de Liga de Quito hace 17 años, no solo se logró dentro de la cancha, sino fuera de ella en el escritorio y saber manejar un grupo que tenía hambre de gloria y este mérito se lo lleva la familia Paz (Rodrigo (+) y su hijo Esteban este último permaneció por 27 años en el cuadro Albo y hoy uno de los aniversarios de la gran conquista lo recuerda con agrado.
“Tengo sentimientos por todo lo que sucedió en Liga. 27 años y más como dirigente del equipo, eso queda: el esfuerzo, la dedicación. Quedará en la historia. Hicimos junto con mi padre (Rodrigo Paz) a Liga el equipo más laureado del Ecuador», expresó el ahora directivo del club Leones del Norte en entrevista para la Radio La Redonda, donde repasó algunas anécdotas de aquel “miércoles de gloria para la U”.
Para Paz su mejor recuerdo en su amplia trayectoria como dirigente deportivo. “Sin duda es el recuerdo que marcó mi vida, en el alma. Para mí, fue el momento más sentido a lo largo de los años como directivo en Liga. El estar junto a mi padre y mi familia en ese logro (Libertadores 2008). Quien nos guio, nos marcó el camino y nos exigió a soñar en grande es Rodrigo Paz. Él fue la cabeza»
Sin embargo, al principio de año, “Papá Oso”, como se le conocía al ex presidente vitalicio de Liga, no estaba convencido en traerle a uno de los artificies de aquel título. Y esto lo recuerda Esteban Paz.
“Recuerdo la pelea que tuve con mi padre por su incorporación a Liga. Sin embargo, pudo más mi convencimiento para que se una y sea el líder de ese equipo (2008)», rememoró Paz quien ahora dice tener una gran relación con José Cevallos”, el golero que también recordó cuando llegó a Liga no le simpatizaba a Don Rodrigo Paz como lo llamaba.
“Don Rodrigo Paz me dijo: Yo a usted no lo quería, yo me opuse a que venga, pero desde el día de hoy usted es el mejor arquero y le voy a dar todo mi respaldo”, confesó Pepe Pancho Cevallos en diálogo con el medio Área Deportiva, donde contó una intimidad en la previa de aquella gran final.
“Yo sabía que era el partido de mi vida, jugué infiltrado, pero me tenían que sacar muerto de ese partido”, reflexionó Cevallos que se convirtió en uno de los referentes de Liga de Quito al igual que tantos jugadores quienes “conquistaron América con los Albos” y los hinchas no lo olvidarán.











