De abajo, de provenir de un país extremadamente pobre e inseguro en los últimos años. Al convertirse primero en tri campeón en el fútbol ecuatoriano, monarca sudamericano y la noche de este martes se convirtió en mundialista llevando a la selección de Haiti a una copa de mundo luego de 52 años.
Él es Ricardo Adé zaguero central que desde muy niño le apasionó la pelota y decidió jugar al fútbol a pesar de sus carencias económicas y vivir en un país no apto para niños, pero “la pantera” como se lo conoce, corpulento zaguero, tiene un lema que predica desde muy pequeño: “Uno en la vida siempre tiene que seguir buscando, hay que creer en sí mismo, hay un Dios”.
El camino para llegar a la cima no fue fácil, tuvo que sortear obstáculos, desde el balompié amateur de su país, pasando por la segunda división de la Liga estadounidense, en la liga chilena; pasando por Tailandia, donde vivió una experiencia amarga en aquella época de juventud donde Ricardo quería sobresalir en el fútbol internacional. Recibió una invitación de aquel país, sin embargo, cuando llegó, no había nadie esperándolo, le tocó deambular por la ciudad durante tres meses, golpeando las puertas de los clubes en busca de una oportunidad, en ocasiones no tenía nada que comer y tuvo que regresarse sin pena ni gloria. Pero, Adé jamás se rindió y profesa otra frase de enseñanza para los más pequeños. “En lo personal, desde que llegué a Ecuador lo dije, mi trabajo es abrir la puerta para los haitianos. Hay muchos jugadores buenos, pero no pueden salir. El mensaje para ellos es no bajar los brazos, seguir trabajando y algún día las puertas se van a abrir».
Y así fue llegaron las oportunidades de demostrar su talento en la cancha, en países como Estados Unidos, Chile y finalmente recayó en Ecuador, en un equipo que empezaba a surgir en el profesionalismo, el Mushuc Runa, donde fue visto en la capital de la República por el Aucas donde alcanzó el histórico título por primera vez y de ahí en las temporadas siguientes se mudó a Ponciano donde siguió levantando copas no solo nacionales sino internacionales, convirtiéndose en “la muralla defensiva del Rey de Copas”.
Lo que le sirvió para seguir tomando en cuenta para su selección que tenía un propósito llevarle nuevamente a un mundial de fútbol y por un momento el pueblo haitiano se olviden de tanto sufrimiento de todos estos años. «Hay gente que no tiene nada en el bolsillo. Solo cuentan con nosotros. Y hoy los podemos hacer llorar de alegría. Démosle eso. No los defraudemos», dijo el compañero de Adé, Duckens Nazon, en la previa al partido que les dio su clasificación al Mundial 2026, donde Haiti a pesar de no jugar en su país todo este tiempo debido a la inseguridad que azota a la isla caribeña, estarán presentes en Norteamérica 20206 “con una pantera Alba” que ya no es solo tri campeona, ahora es mundialista”.
Sin duda, la revanchas que te da el fútbol cuando uno lucha, persevera, sueña y trabaja duro, como lo demuestra Ricardo “La pantera” Adé, un ejemplo para muchos chicos de Haiti y de todo el mundo.











