Un 2 de noviembre del 2001, en la ciudad de Santo Domingo de los Tsáchilas nacía un pequeño niño que fue bautizado con el nombre de Moisés Isaac Caicedo Corozo. Y este jueves 17 de julio de 2025, ese niño ya transformado en todo un campeón mundial y jugador consolidado regresó a su ciudad natal para recorrer las calles donde vio pelotear con una vieja pelota de trapo y sin calzado.
Y hoy 23 años después, con la medalla de oro colgada en su pecho y acompañado de su pareja de toda la vida, saludó a toda la población santodomingueña y de otras partes que fueron a recibirlo. “Esto es un sueño hecho realidad, gracias por el cariño que Dios los bendiga», dijo el “Niño Moi” subido en un camión de Bomberos donde recorrió esa ciudad costera del Ecuador.
Junto a sus hermanos y esposa, recorrió la ruta en la ciudad, donde saludó a varios hinchas ecuatorianos que lo detuvieron para tomarse fotografías y acercarle sus camisetas para que le estampe su autógrafo, aquel niño que hace 15 años atrás ayudaba a su madre a vender accesorios en esas mismas calles y hoy le vio convertido en todo un héroe nacional.
Y con la humildad y la sencillez que lo caracteriza, agradeció a todo su pueblo por ese afectuoso recibimiento. «Le doy las gracias a Dios por tenerlos aquí reunidos, estoy muy contento por el recibimiento y esto para mí es un sueño hecho realidad. Sin su apoyo es imposible, me gustaría darles fotos, autógrafos a todos, pero créanme que para mí es muy difícil. Esto es muy especial y que Dios los bendiga a todos», expresó el volante tricolor mundialista quien recibió las llaves de la ciudad de parte del Alcalde Wilson Erazo y del el director de deportes del cantón de Santo Domingo, Heckel Vega, que lo acompañaron en esa caravana.
Caicedo, quien hace una semana estaba concentrado en Nueva York rogando poder disputar la finalisma con el PSG (debido a una dolencia en su tobillo), finalmente superó y pudo jugar y hoy disfruta de unas merecidas vacaciones en el país, donde se le vio degustando el típico encebollado guayaco con su pareja de toda la vida y seguirá disfrutando por 21 días más 21 antes de sumarse a la pretemporada con el Chelsea, donde el próximo 18 de agosto disputará un encuentro amistoso con el Bayer Leverkusen, club donde se reencontrará con su amigo de selección, Piero Hincapié.
Y ese niño tricolor nos sigue llenando de orgullo a los ecuatorianos con sus espectaculares datos y actuaciones en el último tiempo. Y durante este Mundial de clubes, en todos sus compromisos jugados recibió de parte de la organización calificaciones no menor de 7, por tal motivo fue elegido como el Balón de Bronce como el tercer mejor jugador de la Copa Mundial de Clubes de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) por detrás de su compañero Cole Palmer y Vitinha del PSG, Moi mantiene una impresionante racha sin jugar ni un solo mal partido.
Y la temporada que viene promete seguir flameando la tricolor y dando más alegrías a los ecuatorianos, “este niño que superó la pobreza y los obstáculos hasta convertirse en campeón mundial”. GRACIAS MOI.











