Tricolores. Proviene de una ciudad ecuatoriana calurosa, con comida de mar, pero hace un año y medio se mudó rumbo al Viejo Continente, específicamente a Bélgica, donde se adapta de a poco.
Él es Alan Minda, tricolor de 21 años, quien cuenta en una entrevista para el medio ESPN, acerca de su nueva vida en aquel país europeo, aclimatándose al frío y a la comida belga.
Del colorcito esmeraldeño “a las Brujas de Bélgica”.
“Brujas es una ciudad muy bonita, muy tranquila. Tiene muchos lugares turísticos donde uno puede salir, conocer. Es bonito para pasear con la familia. El primer año me sirvió muy bien de adaptación rodeado con buenas personas, buenos jugadores que hacen que todo sea más fácil”, se refirió Minda sobre su nueva residencia
Y el idioma. “Recibo clases 2 o 3 veces por semana, voy muy bien con el inglés. A la mañana me despierto, vengo a entrenar y en la tarde ya tengo un poco de tiempo libre. Por ahí hago un poco de entrenamiento en casa o aprovecho para jugar videojuegos y hablar con la familia”, que cuenta Alan entre risas que no les va muy bien el frio europeo en esa época. “Vivo solo. Mi familia está en Ecuador. En temporada de frío no quieren saber nada, solo en verano quieren venir (ríe). Ahora empezamos con el frío, se viene el invierno. Es bonito el frío aquí. Pero al frío siempre cuesta adaptarse un poco”
Qué tal la comida belga. “Ahora me toca cocinar la comida ecuatoriana en casa. Encebollado no, porque eso es difícil. Puro arroz con pollo me toca (ríe)”
El fútbol de aquel país. “Es muy diferente el modelo de juego que se realiza acá. Es diferente la manera de que jugamos, la manera de entrenar. Esta es una liga muy distinta a la de Ecuador. Es más física, más competitiva, por así decirlo. Hay muchos equipos que corren, que meten, saben lo que se están jugando”
El estilo de juego de Alan gusta al balompié belga. “Debo pensar más rápido. Interpretar mejor el juego, hacerme más fuerte porque la liga acá es física y esas cosas. También lo táctico. Físico y táctico. La técnica se mejora día a día, pero ya vine con un poquito de técnica (ríe). Eso es mejor, ¿no?
Se empapó con sus panas antes de venir a Bélgica. “Hablé con Anthony Valencia y Nilson Angulo que ya estaban acá (Bélgica). Les pregunté qué tal la liga y si se corre mucho, si es muy física y ellos me dieron referencias. Me hablaron del frío, el clima, cómo es la comida, todo eso.
Sus sueños con su club. El sueño sigue cada día, mejorar aquí, en Cercle, esperando que nos vaya bien en la Conference, en la Liga. Primero, más que todo, hay que hacer una buena temporada aquí. Luego, veremos qué pasará. Es un sueño, escuchar el himno, esa música la Champions, ya saben”
Y la Tri donde se adueñó de la banda en el equipo del profe Beccacece. “Lo que espera que hagas en el campo (el DT Sebastián Beccacece) y cómo te comportas fuera del campo. Beccacece fue muy claro en lo que necesita de mí y qué puedo hacer para ayudar al equipo. Me dice que juegue mi fútbol, que tengo toda la confianza. Que no tenga miedo a equivocarme y que siempre intente alguna jugada. Y fuera de la cancha me inculca que debo portarme bien. Hacer las cosas que tengo que hacer”.
Y así Alan Minda, el tricolor, que según cuenta Luciano Murchio, uno de los directores deportivos del club Cercle Brugge, el ecuatoriano ha tenido una adaptación como un profesional. “Es mucho más difícil de lo que la gente piensa. Estar lejos de tu familia, no hablar el idioma, no conocer a nadie, a un fútbol nuevo y haber tenido la primera temporada que tuvo creo que habla muy bien de la resiliencia, de la personalidad y de la mentalidad de Alan”, que de a poco se va adaptando a la vida europea, donde jornada tras jornada en la Liga belga flamea la tricolor en lo más alto.











