ATENCION. La Comisión disciplinaria de la Conmebol, suspendió con efecto inmediato al jugador Óscar Zambrano por infringir las normas antidopaje establecidas en los estatutos del organismo Sudamericano.
El ex jugador de LDU, había consumido una sustancia analítica adversa a principios de este año, lo cual le prohibió seguir en competencias internacionales con los Albos. Y luego de varios meses, la Conmebol se pronuncio y lamentablemente el joven volante ecuatoriano debe cumplir la sanción que no se especifica de cuánto es.
Zambrano junto a su equipo de abogados y Liga de Quito recurrirán hasta el TAS con su apelación, tratando de dejar sin efecto la sanción. Todo esto ha ocurrido después de una alerta de la propia Conmebol y sobre la cual el jugador admitió haber ingerido medicamentos antialérgicos (en una comida con su pareja) y haber jugado un partido con el visto bueno de los médicos de Liga.
Actualmente, Oscar Zambrano se encuentra a préstamo con el club Hulk City, de la Championship de Inglaterra y no podrá jugar hasta que este definida el tiempo que durará la sanción. El presidente del equipo advirtió que había cláusulas de contrato que blindaban a la institución ante la llegada de la suspensión que se dio este martes.
El abogado del jugador, Dr. Santiago Barragán, fue enfático en señalar que la sustancia que tomo Óscar Zambrano no era para mejorar su rendimiento deportivo. “Jamás se trató de sustancias estupefacientes de uso recreativo, ni anabólicos, es un medicamento diurético para reducir la hinchazón, por una alergia, que provoca hinchazón y ahogo. Esa desesperación lleva a tomar este medicamento”, indico el abogado en dialogo con una radio capitalina, donde precisó que la sanción no es de años, sino únicamente de meses.
“Hay gente que ha hablado de 3-4 años de sanción, pero están equivocados. La sanción podría ser de meses. Ya estamos preparados y adelantados para presentar la apelación”, mientras, Don Oscar esperara “sentado fuera de la cancha” hasta determinar cuando pueda volver a vestirse de corto.











